Latinoamérica y el Internet visitando San Pablo, Rio de Janeiro, Montevideo, Santiago de Chile y Buenos Aires.

Como les llevo comentado en los últimos días es estado recorriendo la región. Comencé por San Pablo, Rio de Janeiro, Montevideo, Santiago de Chile y Buenos Aires.

La región la ví fuerte y pujante como siempre, más allá de todos los temas que discutimos día a día en nuestras charlas. La gente sale y va a trabajar, viaja, estudia, enseña, etc.

En San Pablo el empuje de siempre, la gran ciudad de Latinoamérica, con mucha vibra y moviéndose sin parar ni mirar a los que se quedan al costado. No toma prisioneros. El tráfico me pareció un poco mejor que las últimas veces que llevaba al menos 45 minutos ir a cualquier lado.

A Rio la note encantadora y romántica como siempre y sobre los temas de violencia que todo el mundo habla, vi muy poco. Las zonas del Centro, Copacabana e Ipanema no vi nada diferente que todas las veces que estuve por ahí. Salí de noche y caminé por Ipanema, no vi nada que me haga pensar que la seguridad es peor o mejor hoy que antes.

En Montevideo vi a la pequeña Suiza en marcha, moderna, pujante, sofisticada, como pocas veces. No solo es el negocio financiero, también se ven empresas de granos, logística, medicamentos, y muchas más. Todas sacando provecho del Mercosur y arbitrando a unos y otros. Todo muy modernizado y funcionando muy bien.
Pero la verdadera observación es que ya no hay casi nadie que no posea un teléfono inteligente desde el más caro iPhone hasta los más humildes modelos chinos (esto entre otras cosas permite una proliferación de Uber súper eficiente y barato). El problema con eso es que las redes de Internet se saturan todo el tiempo y no dan abasto. En San Pablo es casi imposible tener un teléfono que funcione. Buenos Aires no es mucho mejor. Solo Montevideo y Santiago tienen por ahora una infraestructura razonable.

El crecimiento y los grandes desarrollos de los próximos años vienen de la mando del internet, crear contenido, servicios, aplicaciones como Uber, Dropbox, Amazon Alexa, Compras y entregas de productos y servicios a domicilio, Venmo, Pagos Móbiles directos de persona a persona, Paypal, Mercado Libre y muchísimos más que aun no sabemos todavía.

Pero todo esto depende que la gente, sobre todos los jóvenes emprendedores y programadores tengan acceso confiable, rápido y seguro al Internet.

Lo que fue en su momento el ferrocarril, que permitió conectar aquellas partes que no tenían acceso al tráfico marítimo, único sistema que permitía en ese entonces llevar grandes cargas, con el resto del mundo. Que trajo el progreso, la cultura, los inmigrantes, la moda europea y mucho más. Argentina fue un buen ejemplo, tenía una de las redes ferroviarias más grandes del mundo, eso le permitió crecer mucho más que sus vecinos.
Es clave que Latinoamérica tenga una infraestructura de internet adecuada, de lo contrario de vuelta se va a quedar atrasada contra el resto del mundo. En Winston Capital tenemos casi todos nuestros proveedores en la región. Muchas veces sufren mucho para terminar el trabajo a tiempo, que por cierto es de la mejor calidad internacional, por tener un acceso defectuoso o muy defectuoso al Internet.

Nuestro proveedor de Venezuela, que edita los videos, tuvo que mandar a una persona a Costa Rica para poder mejorar su servicio.

Es imperativo exigir que la región no se quede sin su Ferrocarril para los próximos 30 años, de lo contrario tendremos muchas oportunidades perdidas.