La Reserva Federal

En los últimos días ha habido muchas noticias sobre los comentarios del presidente Trump sobre el actuar de la Reserva Federal. Principalmente su disgusto sobre la suba de tasas que Trump considera innecesarias y perjudiciales para el crecimiento económico.

Antes de entrar en ese debate, analicemos como funciona el Banco Central de los Estados Unidos cuyo nombre apropiado es El Sistema de la Reserva Federal de los Estados Unidos.  La misma fue creada en 1913 con el objetivo principal de unificar la moneda y hacer de clearing único para el sistema bancario. Debido a las distancias de ese tiempo se lo llamo Sistema porque en realidad son 12 Bancos Centrales. Los más interesante es que la Reserva Federal no es propiedad del gobierno, sino de los bancos, sin embargo, todos los dividendos que genera (la ganancia es $1 menos el costo de imprimirlo) son pasados al gobierno federal.

La política monetaria la lleva a cabo el FOMC, Federal Open Market Committee, que decide sobre el nivel de tasas de corto plazo.  Solo siete de los 12 presidentes de cada Fed forman parte de este comité, con el presidente de la NY Fed siempre teniendo un asiento permanente y el Presidente también y voto doble en las decisiones.

El presidente de los Estados Unidos nomina los presidentes de las distintas Feds y luego son aprobados por el Senado. El término es por cuatro años renovable por periodos de cuatro sin un tiempo determinado de finalización. El objetivo explícito de la Fed es: Mantener el valor del dinero (léase combatir la inflación), ayudar a que haya pleno empleo y moderar las tasas de interés de largo plazo.  A parte de ser explicito es también un orden jerárquico, es decir primero una cosa, luego la otra, aunque esto ha generado mucho debate entre académicos y políticos.

Para cumplir dichos objetivos La Fed goza de total independencia, su único requerimiento es ir al Congreso dos veces al año y rendir cuenta de lo actuado.

Si el presidente no está contento con la actuación del presidente de la Fed su único recurso es echarlo y traer a otro. Algo que nunca ha sucedido en tiempos modernos.

Ahora se pueden imaginar el impacto en los mercados si algo de esta magnitud llegase a ocurrir. Desde 1913 nunca se ha remplazado un presidente de la Fed. Este es uno de los elementos de la fortaleza del Dólar, la consistencia e independencia de aquellos que lo administran.

A todo político, acá y en cualquier parte del mundo, le encanta que la economía ande al 100 por ciento, esto y gran popularidad van de la mano, reelecciones, más poder, etc.

Por eso no nos sorprende que cualquier suba de tasas, que encarece el dinero y desacelera aquellos sectores sensibles al crédito genera preocupación en los gobiernos de turno.

Conclusión: no se preocupe, más allá de la retorica y el ruido el Poder Ejecutivo sabe la importancia de la independencia del Banco Central y la va a dejar tranquila y que su presidente y equipo de economistas hagan lo que crean conveniente.